Más lluvias e incertidumbre
Los meteorólogos dicen que aguaceros afectarán a los salvadoreños el fin de
semana. El Presidente Flores visitó a los damnificados del bajo Lempa y se comprometió a
construirles una borda que los proteja de las inundaciones. Más de 6500 estudiantes
están perdiendo clases. Varias casas se han derrumbado en los municipios de San Salvador
y San Marcos.
El Diario de Hoy
La ansiedad ha comenzado a castigar a centenares de pobladores del
bajo Lempa, ahora refugiados en escuelas y albergues, sobre todo con el pronóstico de los
meteorólogos que habrá un fin de semana lluvioso.
En la tarde de un jueves con poco sol pero caluroso, el Centro Meteorológico Nacional
informó que viernes, sábado y domingo lloverá como el fin de semana anterior, cuando se
produjeron inundaciones en la capital y el interior.
Los aguaceros más inclementes se esperan para sábado y domingo, dijeron las fuentes
que temen --aunque aún no lo confirman-- la llegada de un huracán, al que llamarán
"Irene".
"Varias enfermedades están atacando a los damnificados: gripes, enfermedades
respiratorias e intestinales, pero muchos también están padeciendo de ansiedad",
dijo el médico Marco Antonio Rodríguez, del Ministerio de Salud, destacado en los
albergues de las vecindades del Bajo Lempa.
"Ellos quieren volver a sus casas, pero no pueden. La incertidumbre los
mata", explicaron quienes los atienden.
Los refugios parecen bien provistos y no hay signos de hacinamiento. Durante el día,
los hombres van a ver si todavía están sus tierras y animales.
Un recuento de los comité de emergencia arroja un total de 4567 damnificados en los
departamentos de Ahuachapán, La Paz, San Vicente, Usulután y La Unión.
El Comité de Emergencia Nacional (COEN) urgió donaciones de víveres, medicamentos y
frazadas, así como agua potable para atender a los afectados.
Las medicinas que más piden son contra los hongos y las enfermedades respiratorias.
Flores en Lempa
El Presidente Francisco Flores visitó ayer las áreas afectadas y
a los damnificados, específicamente la escuela Miguel Dueñas, donde se mantienen seis
comunidades del bajo Lempa, es decir, 154 familias.
Flores escuchó sus peticiones relativas a la dotación de colchonetas, la
normalización del suministro de agua potable y la construcción de una borda.
El Presidente se comprometió a trabajar en la borde luego que terminen las lluvias,
porque ya se cuenta con los recursos para hacerlo. Al mismo, tiempo les recomendó que no
vuelvan a sus viviendas hasta que el peligro haya pasado.
Los pobladores de las islas Pirrayita y Pirrayona, olvidadas de la civilización,
expresaron su inconformidad con el pedido de las autoridades de que abandonen la zona,
aunque están conscientes del peligro si persisten las lluvias.
La Asamblea Legislativa discutió ayer mismo una pieza de correspondencia para procurar
ayuda a los afectados.
Los diputados David Rodríguez y Shafick Handal propusieron que se autorice a los
caldes de las zonas afectadas que utilicen recursos del Fondo de Desarrollo Económico
Social (FODES) para brindarles ayuda. Pero la moción fue enviada a la Comisión de
Asuntos Municipales para su estudio.
Derrumbes en capital
En San Salvador, el río Acelhuate ha golpeado varias casas de colonia Gallegos, en el
oriente de la Ciudad, las cuales amenazan con derrumbarse. Los afectados de esta comunidad
dicen que no han recibido ayuda y permanecen en sus viviendas, que prácticamente están
al borde de la ribera.
Diferente ha sido para los vecinos de la comunidad San Luis Portales, que están
recibiendo atención de parte del Ministerio de Salud y la alcaldía de San Salvador.
En el municipio de San Marcos se derrumbó una casa y otras tres quedaron a punto de
caer.
La emergencia ha obligado a perder clases a 6500 niños, ya sea porque han sido
afectados directamente por inundaciones o porque sus escuelas han sido convertidas en
refugios, sobre todo en la zona oriental.